Placer en movimiento

Entre sábanas hay un sinfín de posibilidades para alcanzar el placer. Preliminares de alto voltaje, juegos para adultos, masajes eróticos en zonas impensables, y ¿por qué no introducir cambios a la hora de pasar a la acción?.

Hablemos de la penetración.
La penetración puede encerrar en sí misma un mundo de novedades y sensaciones a las que acceder. Para ello hay que dejar a un lado lo fácil y básico. Sólo si la pareja decide no conformarse con el “empuje y retirada”, sin más, hasta eyacular, se encontrarán ante un mundo lleno de posibilidades. ¿Por qué no probar a variar la profundidad, el ritmo y el movimiento? 

Superficial
El primer tercio de la vagina es la parte más sensible y en cuanto al pene, el glande suele ser de mayor grosor que el tronco. La estimulación de esta manera es muy placentera sobre todo al inicio del encuentro. Mantener este tipo de penetración ocupando sólo una parte de la vagina resulta muy placentero.
Probar a que él realice empujes cortos y rápidos, siempre sin llegar a una penetración total. También puedes tomar tú el control, manteniendo la superficialidad. 

Lenta 

Los movimientos suaves y lentos pueden ser muy excitantes. Así la penetración puede ser paulatina, suave, mientras que el pene se va deslizando hacia el interior; describiendo ondas (como el movimiento de una serpiente). Si él es un poco hábil anímalo a que lo pruebe. 

Profunda 
Variar la profundidad. Comenzar con penetraciones superficiales alternando con entradas profundas. Buscar una combinación que sea estimulante para ambos. En todo caso no se trata de ir contando y completando series, sino de encontrar el ritmo que complazca a ambos. 


De a dos 
Mientras él va avanzando con movimiento lento y pausado, tú puedes poner a prueba la fortaleza de tus músculos pubocoxígeos, contrayéndolos con energía para que él sienta la presión. Si todavía no lo has intentado ponte al día con los Ejercicios de kegel. Mejor aún si a tus contracciones las combinas con rotaciones de la pelvis. Intenta emular los movimientos de cadera de una odalisca. Para ello mantén firme el torso y trata de aislar la pelvis. 

Con círculos y ochos 
Hay formas para lograr una mejor estimulación de áreas de la vagina a las que no se llega con una penetración al uso. Muchas veces no nos detenemos en ello. Sin embargo durante la penetración él puede realizar movimientos circulares variando la amplitud del movimiento y la profundidad. Dibujar ochos e ir alternándolos con cambios de ritmo. O esto mismo lo haces tú, si la postura te lo permite. 

Exótica 
Se trata de liberar la pelvis. Un estímulo exquisito para ambos. En el caso de la mujer la hace sentir extraordinariamente sensual. 
Podrás experimentar siempre que te encuentres en una posición que te permita libertad de movimientos. Sólo mueve las caderas, de lado a lado, describiendo círculos amplios o procurando movimientos explosivos de delante a atrás. Para esto necesitarás un poco de práctica. Pruébalo primero a solas, frente a un espejo, tratando de exagerar los movimientos. Si alguna vez te has detenido a observar el baile de las mujeres brasileñas durante el carnaval, cuando samban, puedes tomar el meneo de sus caderas como referencia. 

Desvélale a tu chico cómo alcanzar el séptimo cielo como nunca antes lo has hecho. ¡A practicar!




4 comentarios :

  1. Excelente artículo Laila. Como siempre bastante interesante...

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  2. El arte del movimiento sexy es increíblemente rico y variado, creo que los orgasmos más maravillosos que he visto en una mujer han sido los más lentos, con el pene al fondo, acariciando la zona del cérvix, queriendo llegar hasta su corazón,... ¡ Maravilloso !

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    1. He leído también algo de ello en tus publicaciones. Muy descriptivo, por cierto.
      Saludos Ricardo.

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